Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

“Jesús les respondió: Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere da mucho fruto”.
“Si Jesús, después de tanto sufrimiento, muere por mis pecados, como un malhechor, siendo la misma santidad, ¿qué debo hacer yo por Cristo?”.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.    
 
          “Jesús, todo lo habéis sufrido por mí, y yo ¿qué sufro por Vos? Nadie me dice improperios; nadie me azota ni me corona de espinas, ni me escupen a la cara, ni me desnudan, ni me visten de loca, ni me cargan encima pesada cruz, ni me clavan con ella ni muero. ¿De qué me quejo y me paro por pequeñas molestias que tengo? ¡Señor! Concédeme tal amor a los sufrimientos, que todo me parezca nada, aunque derramase lágrimas por vuestro amor”.    
          Santa Genoveva Torres Morales