Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

“Procurad tener los mismos sentimientos que Cristo Jesús, el cual, siendo Dios se anonadó a sí mismo tomando la naturaleza de siervo, haciéndose semejante a los hombres, y, en su condición de hombre, se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz”.
“Si miro a Cristo en la cruz, todo sufrimiento me será sabroso.
Si en las contrariedades de la vida veo y busco a Dios, Él será mi recompensa, haciéndolas suaves y llevaderas
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.