Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

“Lo crucificaron y se repartieron sus ropas, echándolas a suerte para ver lo que se llevaba cada uno”.
“Si vivimos para Dios, seremos generosas con Dios y con el prójimo. Con Dios no reservándonos nada; con el prójimo, sacrificándonos por él”.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.