Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

“Todos nosotros como ovejas erramos, cada uno marchó por su camino, y Yahvé descargó sobre él la culpa de todos nosotros. Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquilan está muda, tampoco él abrió la boca”
“¡Cuánto consuela el pensar que Jesús hace suyas mis penas y sufrimientos! No sufro sola. Sufro con Jesús”
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.