Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.

“Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se daban golpes y lanzaban lamentos por Él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos"
“Sólo un deseo debemos tener y éste sea sufrir y amar por Jesús y a Jesús. Vivir sin sufrir es vivir sin amar. Vivir sin amar es morir”
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.