|
|
«El consuelo que siento al rezar el Santo
Rosario me hace olvidar lo que Dios tenga dispuesto que haya de
sufrir. ¡Señor, mándame lo que quieras! Siento
nuevos bríos al terminar de rezar esta plegaria, la preferida
por nuestra Madre del cielo».
|
| Madre Genoveva Torres |
| Se comienza implorando el auxilio
del Cielo como en el Oficio Divino: |
|
V/ Señor, ábreme
los labios
R/ Y mi boca proclamará tu alabanza
V/ Dios mío, ven en mi auxilio
R/ Señor, date prisa en socorrerme
|
 |
|
|