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| Durante nueve años la ya inválida
niña Genoveva vivió dedicada profundamente a la formación
espiritual. Llevada de la mano del experto director de conciencias,
el célebre Padre Carlos Ferrís, que luego ingresó
en la Compañía de Jesús y entonces desempeñaba
el cargo de capellán del benéfico establecimiento,
nuestra Santa adquirió familiaridad con Jesús Sacramentado
en las visitas al Sagrario, la comunión frecuente, el culto
eucarístico. |
La Hermanas Carmelitas de la Caridad de Vedruna
condujeron también a la adolescente por senderos de oración
y adoración eucarística. Estos años dejaron
honda huella espiritual en su alma.
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