 |
|
|
Conferencia de
Monseñor Demetrio Fernández,
Obispo de Tarazona.
|
|
Zaragoza, 3 de enero de
2006
.
|
|
| MUCHAS GRACIAS, MADRE GENERAL,
por su presentación. Saludos a todos los presentes
en esta conferencia, en la conmemoración gozosa de los cincuenta
años de la muerte de Santa Genoveva. No soy especialista.
He aceptado venir porque realmente soy devoto de la Madre Genoveva
desde hace mucho tiempo, desde que la conocí. Después
sentí la emoción, como tantos fieles de la Iglesia
Universal, cuando en la Plaza de Colón fue canonizada. |
|
|
|
|
Mons. Demetrio Fernández,
Obispo de Tarazona
|
|
|
| He conocido de cerca
de las Angélicas en su casa de Toledo, donde fui muchas veces
a visitar a Don Marcelo. Ya el año pasado, en esta fiesta,
me insistía la Superiora de Toledo que estuviera celebrándola
allí. No pude por encontrarme en vísperas de mi ordenación
episcopal. Pero luego, las Angélicas que son listas, ya desde
las vísperas del Pilar, me comprometieron para esta fecha.
Y aquí estoy con mucho gusto. |
He venido como devoto y admirador de la
Santa, para ayudar, si algo vale mi testimonio, a celebrar esta
fiesta. Mañana, en la fiesta litúrgica, estará
presente el Señor Arzobispo. Pero los santos se conocen ya
por la víspera. Y así comienzo en la víspera
hablando de Santa Genoveva.
. |
|
| El testimonio de la Santa |
|
| Cuando me pidieron el
título de esta charla, pensé que lo que más
me impresiona de esta Santa es su testimonio. Sé que
todos los santos son testigos de la virtud principal de la
vida cristiana, que es la caridad. Pero a unos les toca ser
testigos de ese amor en el claustro, en el silencio; a otros
de múltiples maneras, porque en este campo místico
de Cristo, que es la Iglesia, hay muchos miembros y cada uno
tiene su función. |
|
|
|
| En Santa Genoveva veo como testimonio
su amor que transforma. En primer lugar, a ella; en segundo lugar
a nosotros. Esa transformación es la santidad a la que todos
estamos llamados. El Papa Pablo VI dice en la Exhortación
Apostólica Evangelio Nuntiandi que el hombre
moderno escucha más a gusto a los que dan testimonio que
a los que enseñan; o si escuchan a los que enseñan,
es porque dan testimonio. San Pablo lo explica bien cuando invita
a una vida pura y respetuosa para que, si alguno se muestra rebelde
a la doctrina, sea ganado por la conducta. |
|
|
|
|
|
La Madre Gabina Garrido, General de las Religiosas
Angélicas, hace una breve presentación de la conferencia.
|
|
| Será sobre todo mediante su conducta
cómo la Iglesia evangelizará al Mundo. Es decir, mediante
un testimonio vivo de fidelidad a Jesucristo, de pobreza y despego
de los bienes materiales. De libertad frente a los poderes de este
mundo; en una palabra, mediante un testimonio de santidad. |
|
|
| La Iglesia, hoy como ayer, tiene esta preciosa
tarea, la de anunciar a los hombres la Buena Noticia, la que estos
días de Navidad estamos celebrando, la que trajeron los ángeles
del cielo: que Dios ama al hombre y tiene misericordia de él. |
|
|
Dios busca al hombre, perdido desde el pecado
original. Dios expresa ese amor hasta el extremo en su Hijo Jesucristo.
El Hijo eterno de Dios se ha hecho hombre, se ha hecho Niño.
Ha tomado carne, es decir, ha tomado lo más vil de nuestra
propia existencia, y, al hacerse hombre, se ha unido de alguna manera
a cada hombre, según la Gaudium et Spes nš 22. El Misterio
de la Encarnación no se limita a la humanidad individual
de Jesucristo: se prolonga de alguna manera en cada hombre.
. |
|
|
| El testimonio de la Iglesia |
|
|
| Esa Buena noticia se prolonga en la Historia
de la Iglesia, que es el Misterio de Dios en su Hijo y la acción
del Espíritu Santo en la Historia. Es una buena noticia que
el mundo está deseando escuchar, aunque parezca lo contrario. |
|
|
| No se trata de decir cosas ya dichas, que
las sabemos de memoria. Se trata de ser personas que vivan de verdad
eso que anuncian. En Santa Genoveva tenemos una persona que atrae
por su testimonio. En Zaragoza, donde murió hace 50 años,
en Valencia, donde fundó las Religiosas Angélicas,
sigue llamando poderosamente la atención esta mujer sin letras,
sin especiales conocimientos, pero con esa sabiduría que
viene de lo alto. Así resulta una mujer que ha vivido en
serio la vida cristiana. Testigo de un amor que transformó
su vida y transforma la vida de quien se acerca a ella. Una Santa
simpática y atrayente por su humildad, por su sencillez. |
|
|
Al acercarnos a Santa Genoveva no sentimos
ningún complejo, ni miedo, ni inferioridad. Es una mujer
tan sencilla, que está al alcance de todos nosotros.
. |
|
|
|
|
|
| Nació el 3 de enero de 1870, hace
136 años. Murió el 5 de enero, a los 86 años
de edad. Su vida la conocemos todos. Por eso sólo me entretengo
en algunos rasgos muy llamativos de cómo Dios prepara a una
persona y la va conduciendo para hacerla testigo de su amor; de
cómo ella secundó los pasos de Dios. De cómo
nos enseña a descubrir la mano de Dios en cada momento de
nuestra vida. Porque muchas veces nos suceden acontecimientos adversos
o contrarios, y nos parece como que Dios no esté presente,
nos haya abandonado. |
|
|
|
|
Santa Genoveva.
Detalle del lienzo pintado por Don Carlos Herce.
|
|
|
| Santa Genoveva, huérfana desde muy
pequeña, tiene que sufrir a los 13 años la amputación
de una pierna. Sus muletas serán parte esencial de su fisonomía.
Son expresión de que la fuerza de Dios se manifiesta en su
debilidad. |
|
| Después, de los 15 a los 24 años,
está en la Casa de Misericordia, donde cuida, sobre todo,
de su vida espiritual. Sus confesores, sus ejercicios de piedad,
su oración son la formación que va adquiriendo. No
me refiero a la formación intelectual o de títulos
académicos, sino a la espiritual con los Padres Jesuitas
que en aquel momento atendían a la Casa de Misericordia.
De ellos fue tomando lo mejor que pudieron darle. |
|
Más tarde, en 1911,
cundo tiene 41 años de edad. Funda la Congregación
de las Angélicas. Pero ya antes, durante un largo tiempo,
ha buscado a los pobres. Se encuentra con aquéllas dos mujeres,
Isabel y Amparo, que fueron para ella gran dificultad y purificación.
Definitivamente se decide a la Fundación en Valencia, en
1911, y al año siguiente en Zaragoza, a los dos años
en Madrid, y así sucesivamente.
. |
|
| El sentido del sufrimiento |
|
|
| Me parece importante analizar o detenerme
simplemente en el sufrimiento con el que esta mujer vivió
toda su vida. Me sirve para ello un texto del Papa Benedicto XVI
en la homilía de Navidad de este año. Para nuestra
época, que busca librarse del sufrimiento al precio que sea,
es importante ser testigos como Santa Genoveva que entran en el
misterio del dolor, y entran con todo su ser y lo asimilan, lo entienden
como algo que prolonga la Pasión y muerte de Cristo en la
Cruz. Es una lección muy importante en Santa Genoveva, y
fundamental en todo cristiano. Ante el sufrimiento, el hombre contemporáneo
se escapa como puede. Normalmente escurren el hombro, porque repele
a la naturaleza todo lo que sea contradicción, enfermedad,
limitación, humillación. |
|
|
| Es admirable, sin embargo, cómo esta
mujer ya de pequeña, y en su juventud y en toda su vida,
verá el sufrimiento como un ingrediente esencial de la obra
que Dios la confía realizar en el mundo. Por tanto, es un
testigo privilegiado de cómo hay que encajar el sufrimiento:
como una prolongación del sufrimiento de Cristo en la Cruz. |
|
|
El cristianismo no es la religión
del dolor, sino la religión que da sentido al dolor. Fuera
de la luz que viene de Jesucristo, el sufrimiento nos aplasta, nos
hace quejarnos de Dios, alejarnos de El. La pregunta es: ¿
por qué el dolor?. Hemos llegado así al punto central
sobre el que me parece edifica su verdad más profunda. Pues
Santa Genoveva es en esto Maestra de cómo el sufrimiento,
recibido y vivido con amor, es un ingrediente que transforma la
propia vida y la de los demás.
. |
|
|
|
|
|
| El Papa Benedicto XVI, en su Discurso a
la Curia Romana del pasado 22 de diciembre, recordando al Papa Juan
Pablo II, ha subrayado precisamente esta lección que Juan
Pablo II dio a toda la humanidad.. Recuerda cómo Juan Pablo
II, después de recorrer todo el mundo, y hablar a todos los
grupos de personas, y pronunciar miles de discursos que la Iglesia
tardará en recoger y asimilar, nos dio una lección
última sobre el tema del sufrimiento, cuando apareció
como inválido en la enfermedad de los últimos meses
y semanas de su vida. Lo recuerda el actual Papa en la ventana de
su Palacio Apostólico dando la bendición con un ramo
de olivo en las manos. Fue la más grande lección de
cómo un hombre puede vivir el sufrimiento y vivirlo con amor. |
|
|
|
|
Su Santidad, Benedicto XVI
|
|
|
| Recuerda el Papa Benedicto XVI otras palabras
de Juan Pablo II cuando se pregunta dónde está el
límite del mal, ya que en todas partes va creciendo como
un aluvión que nos invade y que nos puede asfixiar. ¿Dónde
está el límite? ¿Dónde podremos poner
un dique al mal que, como fruto del pecado, nos invade por todas
partes? |
|
| Ese límite está en la Misericordia
de Dios, que ha enviado a su Hijo sufriendo en su propio corazón
las consecuencias de los pecados de todos los hombres. El límite
está en ese Corazón de Jesucristo, corazón
humano que es el corazón de la persona divina. |
|
Por eso las Angélicas
se llaman Hermanas del Sagrado Corazón .Pues en ese Corazónel
sufrimiento se ha convertido en nuestro remedio. Como dice uno de
los Prefacios de la Misa: «y de lo que era nuestra ruina,
has hecho nuestro remedio
»
. |
|
|
|
|
| No tengáis miedo de tratar de corazón
a corazón con Jesucristo. Para eso se ha hecho hombre, ha
tomado un corazón humano como el nuestro, sensible a la alegría
y a la tristeza, al amor, a la ternura. Semejante a nosotros en
todo, menos en el pecado. |
|
|
|
|
Vidriera con el Corazón de Jesús.
|
|
|
| Santa Genoveva, al calor de ese Corazón,
entendió su vida como una donación. No creamos que
esto fuese solo la expresión de una época de la que
hoy se pueda prescindir .No. Estamos tocando lo más nuclear
del cristianismo: Es el Hijo de Dios que se ha hecho hombre con
un corazón humano y que, por eso, se compadece de todos nosotros.
Así, al acercarnos a El y poner nuestra cabeza sobre el costado
de Cristo, como Juan en la última Cena, podremos entender
el sentido de nuestro sufrimiento, el valor de nuestra vida y, de
esta manera, convertirnos en instrumentos de ese amor de Dios para
los demás, convertidos en testigos de un amor que transforma. |
|
| Esa es la perspectiva en que Genoveva es
adelantada a su tiempo. Es decir, ha vivido con adelanto los problemas
que hoy estamos viviendo. |
|
| Santa Genoveva puso en marcha un servicio
lleno de amor, su Congregación Religiosa, saliendo al paso
de necesidades que hoy vemos urgentísimas, como la atención
a las personas solas. Un acompañamiento que es ser
Ángeles de la Soledad para dar sentido de felicidad
a la vida |
|
La Iglesia hoy nos pide a todos que seamos
testigos de la caridad para transformar el mundo, poniendo nuestra
imaginación al ser vicio de los que viven solos, como lo
hizo Santa Genoveva. ¿A quién, sino a ella, se le
pudo ocurrir irse a vivir con dos pobres mujeres, y después
juntar a otras, para servirles y atenderles, de modo que se sintiesen
queridas? No se le ocurre a nadie, porque es un negocio que no tiene
futuro. Sólo se le ocurre al corazón que ama y que
se siente amado por el Corazón de Cristo.
. |
|
|
|
|
| Santa Genoveva vivió en una época
en la que aparecían nuevas pobrezas y no sólo el hambre
es pobreza, sino esas otras de las que gustaba mucho hablar a Juan
Pablo II. Santa Genoveva es un caso típico de este adelantarse
a su tiempo y poner en marcha un servicio de amor que, en el siglo
XXI, en el que nos encontramos, se ha agrandado de tal manera que
no está resuelto ni parece se pueda resolver fácilmente. |
|
|
| El Papa Juan Pablo II, en la «Novo
Millenio ineunte», cuando habla de la caridad nos dice que
la verdad sólo se hace carne cuando se convierte en caridad.
Y ahí es donde la Iglesia dice el Papa verifica
su fidelidad a Cristo, su Esposo. O dicho de otra manera: «Obras
son amores, y no buenas razones
» |
|
|
|
|
|
Don Mariano Mainar, Vicepostulador de la Causa
de Canonización de Santa Genoveva, puso el broche final
a la conferencia.
|
|
| La Iglesia se juega hoy su credibilidad
en esto. Somos depositarios de un tesoro precioso: la Buena Noticia,
es decir, que el Hijo de Dios se ha hecho hombre. Somos depositarios
de una herencia preciosa: veinte siglos de amor. No es una frase
poética. Vayamos a la Historia y veamos como el amor de Jesucristo
ha ido transformando el corazón de los apóstoles,
el corazón de los Mártires, el corazón de tantos
hombres y mujeres de todas las profesiones y circunstancias de la
vida. Ese amor, esa historia de amor a lo largo de dos mil años,
no hay institución que le pueda presentar, por mucho que
hoy intenten denigrar y desprestigiar a la Iglesia, por mucho que
se intente marginarla, sacarle sus trapos sucios para que todo el
mundo la desprecie. |
|
|
Una historia de veinte siglos
de amor y fidelidad que nadie puede negar, por muchos pecados que
haya acumulados en esa historia ¡Ha sido más grande
el amor de Dios, su misericordia y perdón! ¡Ha brillado
mucho más el amor de tantos Santos!
. |
|
|
|
|
|
| ¿Seremos capaces hoy de dar una respuesta
a las necesidades del mundo contemporáneo? |
|
|
| El Papa nos dice que hay que salir al paso
de las nuevas pobrezas
Ahí es donde veo a Santa Genoveva
como un gran ejemplo y estímulo. |
|
|
| Santa Genoveva, en el cincuenta aniversario
de su muerte, es para nosotros un gran estímulo. Ocasión
de imitarla para que, mirando a ella, descubramos que en medio de
nuestras limitaciones y pobrezas, si nuestro corazón está
transformado por el amor de Dios Misericordioso, seamos capaces
de salir al paso del mal que hay en el mundo para vencerlo. |
|
|
| Así lo hizo Santa Genoveva. Así
lo sigue realizando su Congregación de Religiosas Angélicas.
Así debemos hacerlo todos nosotros. |
|
|
|
|
|