JULIO 1999       Nº 82

De los escritos Beata Genoveva

OFRECIMIENTO

La entrega y el ofrecimiento personales de la Madre Genoveva los hacía siempre en plena identificación con el ofrecimiento del propio Jesús en la Eucaristía.
Hay un texto bellísimo en sus apuntes. Puede servirnos para ir pensando ya en el año dos mil, el gran Jubileo, que será un año «intensamente eucarístico» según los deseos del Santo Padre.
«Señor: tuyo es todo lo que está sobre el cielo y la tierra. Yo deseo ofrecerme a Ti de voluntad y quedar tuya para siempre. Señor, con simplicidad de corazón, me ofrezco a ti por sierva perpetua en servicio de eterna alabanza. Recíbeme con este Santo Sacrificio de tu precioso Cuerpo, que te ofrezco hoy en presencia de los ángeles, que están asistiendo invisiblemente, para que sea para salvación mía y la de todo el pueblo. ¡Oh Hermano mío! Ya que te has hecho hombre para reparar todas las flaquezas humanas, dígnate interceder a favor mío juntamente con tu bienaventurada Madre y suple Tú mismo todo aquello que haya podido faltar en las alabanzas que te he dirigido. Gloria a ti, dulcísima, nobilísima, resplandeciente Trinidad, siempre tranquila e infalible.
Dígnate, Señor Jesús, unir estas palabras dulcísimas a tu dulzura; la palabra resplandeciente a tu inaccesible luz; la palabra tranquila a tu apacible reposo; la palabra innegable a tu indecible bondad».
Maravillosa oración que nos puede ayudar a vivir también nosotros con intensidad la Misa de cada día.

 

EL PEDESTAL DE SU GRANDEZA

De tanto repetir el título de «Angel de la Soledad», atribuido continuamente a la Beata Genoveva, quizá nos acostumbremos a no percibir profundamente la grandeza que este nombre encierra.
Escribió un poeta que «en la soledad es cuando estamos menos solos». Ciertamente, en la soledad buscada y deseada es donde suele descubrirse una fuente de gozo, ya que no nos sentimos desamparados ni perdidos, sino todo lo contrario: experimentamos la profunda satisfacción de gozar de la compañía de Dios, que habita en el corazón como en un templo, y la de los otros por el dogma maravilloso de la Comunión de los Santos.
Dios le concedió a la Madre Genoveva el don de la soledad. De este modo pudo huir de la superficialidad de la vida y se adentró en lo más hondo del ser de las cosas. La soledad y el silencio son positivos cuando uno posee recursos espirituales. Al principio nos dan miedo o nos aburren, luego descubrimos en ellos una gran riqueza.
Porque experimentó en sí misma la soledad, Genoveva se pudo adentrar luego en el alma de los que la padecen. Y les llevó el mensaje de la confianza en el amor de Dios, hecho cercanía en el Corazón de Cristo. No vivió exclusivamente para sí misma. Tuvo un sentido dinámico de la vida. Quiso aportar siempre algo positivo a la vida de los demás. Inyectaba ánimo y esperanza. Contagiaba optimismo.
Aceptó sus limitaciones físicas: en el ser, en el saber, en el actuar. Así también supo comprender las limitaciones de los demás. Seríamos mucho más indulgentes y comprensivos con el prójimo si tuviéramos la valentía de reconocer nuestros propios defectos.
Todo esto, así de sencillo, constituye el pedestal de la grandeza de esa mujer que sigue siendo querida y admirada por tantos devotos suyos.

 

NOTICIARIO

VISITAS AL SEPULCRO

Prosigue incesantemente, y creciendo más cada día, el número de devotos que se acercan a la capilla donde reposan los restos de la Beata Madre Genoveva. Anotamos entre otros un grupo de cincuenta polacos que el 18 de abril celebraron la Misa en la capilla y visitaron el museo.

El Padre Thuruthiyil ante el sepulcro de la Beata Genoveva.

DESDE LA INDIA

El Padre Pius Thuruthiyil, misionero claretiano y natural de la India, acompañado por el Padre Alfredo Pérez Oliver, también claretiano, visitaron el sepulcro de la Madre y celebraron la Santa Misa, con una intención muy especial: que esta Eucaristía fuera la semilla de donde un día brotara la extensión de la Congregación de las Religiosas Angélicas en aquel país de la India. La foto señala este momento.

LIBROS, FOLLETOS, LIBROS...

Hay muchos libros editados, que recomendamos a quienes deseen conocer la vida y espiritualidad de la Madre Genoveva. También podemos servir vídeos vocacionales y recuerdos de la Beatificación, juntamente con medallas, estampas, novenas, etc... Cada día se difunde más la figura de la Madre y son muchos los que piden extender la devoción a la Beata como muestra de gratitud por tantos favores que se reciben por su intercesión.

PUBLICACIONES

 

CARTAS DE GRATITUD

Doy gracias a la M. Genoveva

1.265. Doy gracias a la M. Genoveva Torres Morales que por su intercesión mi hijo aprobó un examen. Muy agradecida envío un donativo.

E. C. (Santiago de C ompostela)

Recen a la Beata Genoveva

1.266. Soy una joven de 20 años y llevaba hasta la fecha alrededor de 8 meses en paro. A través de mi madre y de una de mis hermanas empecé a rezar todos los días la novena. Hoy, gracias a dichos rezos, tengo la gracia de estar trabajando bien situada. Espero tener la suerte de continuar con este trabajo por bien mío y, en especial, por ayudar a mi madre que también lo necesita. Prometo continuar rezando la Novena todos los días para que la gracia me acompañe en todo lo que hago. Sólo me falta que me conceda otra cosa que con muchísimo interés pido, con la esperanza de saber que un día llegará. Animo, desde este pequeño testimonio, a todas las personas, a que recen a la Beata Genoveva Torres, con optimismo, paciencia y mucha fe.

S. L. C. (Zaragoza)

Muchas gracias M. Genoveva

1.267. En agradecimiento a la Madre Genoveva por haber recibido el favor de que mi nieto haya sacado la carrera y tenga un contrato de trabajo indefinido, y también su novia, que le han renovado el contrato. Por todo esto y tantas gracias y demás favores recibidos le envío un donativo. Muchas gracias M. Genoveva, con la esperanza y la fe de seguir recibiendo muchos favores de ti.

Angeles Martín (Cerdanyola)

Querida Madre, haz algo por tu pueblo

1.268. Encontrándose un hombre enfermo, en estado crítico, fueron las Hermanas Angélicas residentes en este pueblo a visitarlo. Les dijo que aceptaba la visita como de amistad, pero nada más. Igualmente le ocurrió al Párroco. Yo me enteré el pasado Jueves, después de salir de la capilla de la Virgen del Buen Suceso, donde tenemos cada semana una Misa y después adoración del Santísimo hasta las diez de la noche. Cuando llegué a mi casa, entré en mi alcoba y allí, ante un cuadro de la Beata Genoveva, oré en estos términos: «Querida Madre, haz algo por tu pueblo, te lo ruego. Este enfermo ha sido siempre un hombre bueno y no ha de marcharse de este mundo sin reconciliarse con Dios. Su esposa es devotísima de la Stma. Virgen, cuya Capilla visita numerosísimas veces. Ruega por él al Señor y que no rechace los Sacramentos». Prisa se dio a despachar mi oración. A la mañana siguiente volvió a visitarlo el Párroco, lo recibió con agrado y le dijo que estaba conforme con recibir los auxilios espirituales.

R. Ll. (Almenara)

Nosotros estamos seguros de que fue gracias a la Madre Genoveva

1.269. Quiero dar gracias a la Madre Genoveva Torres Morales por haber realizado un gran milagro con mi marido. Hace cuatro años le fue detectado un tumor cerebral benigno, pero dada su localización los médicos creyeron conveniente darle un compás de espera, pues si se operaba podía quedar inválido. Dado el crecimiento que el tumor experimentó, hubo que intervenirle a pesar del riesgo que corría. Mi hija y yo nos encomendamos con gran fe a la Madre Genoveva y cual no sería nuestra sorpresa cuando al salir de la operación comprobamos que ninguna parte de su cuerpo había quedado inmóvil. Nuestra alegría duró poco, pues el cirujano que lo operó nos comunicó que el tumor había cambiado bastante y que tal vez, si al estudiarlo, se confirmaba lo que él pensaba, habría que someterlo a radioterapia.
En este momento de desesperación para nosotras, volvimos a encomendarnos con todo nuestro corazón a la Madre Genoveva, poniendo en ella toda nuestra fe y confianza. Tras hacerle una resonancia, el mismo médico quedó totalmente sorprendido al ver que no quedaban residuos del tumor y que, por tanto, no era necesario someterlo a tratamiento. El mismo médico nos dijo que aquello sólo era atribuible a un milagro. Nosotras estamos seguras que fue gracias a la Madre Genoveva que intercedió ante Dios, nuestro Señor. En la actualidad, tras haber transcurrido siete meses de su operación, mi marido sigue encontrándose perfectamente y no ha sido necesario someterlo a radioterapia. ¡Muchas gracias, Madre Genoveva! Desde aquí aconsejo a todas las personas que se encuentren en alguna necesidad se encomienden a la Madre Genoveva Torres, pues seguro que ella les ayudará.

Una devota (Sevilla)

Gracias Madre Genoveva, siempre te estaré agradecida

1.270. Me gustaría dejar testimonio de mi caso, ya que así lo prometí. En el mes de diciembre de 1996, me hicieron una mamografía y como resultado me detectaron un bultito en un pecho. Desde aquel momento me encomendé a la Madre Genoveva Torres pidiéndole que no fuese nada grave. Y así fue, el pasado mes de junio me hicieron una biopsia para confirmar el caso y los resultados salieron negativos. Hoy en día sigo rezando y pidiendo por la Causa de Canonización. Gracias, Madre Genoveva, siempre te estaré agradecida.

M.ª Juana F. (Barcelona)

Camino de Santiago

1.271. Soy un estudiante de 24 años que doy muchas gracias a Dios por la Madre Genoveva Torres y por el favor que me concedió durante el verano de 1998. Habíamos proyectado un grupo de amigos de hacer el Camino de Santiago. Un aspecto importante era el de entrenarse unos días antes para resistir las largas jornadas a pie. Entonces fue cuando me acordé de mi lesión de rodilla, la cual me impide hacer grandes esfuerzos desde hace cuatro años. Por precepto médico no podía hacer deporte con asiduidad, ni largas caminatas.
En los entrenamientos preparatorios noté que era imposible hacer el Camino: mi rodilla se resentía. Me dijeron que sólo podía ir al mismo tiempo que mis amigos, pero en una furgoneta. Faltando una semana me acordé de la Madre Genoveva y de su cojera. Fui a su capilla para rezar y se lo encomendé. En la primera etapa no tuve ninguna molestia ¡y anduvimos veinticinco kilómetros! Al día siguiente tampoco me dolió, ni al otro, ni ningún día. Hice todo el camino a Santiago a pie, en total 250 kilómetros. Casi todos en el grupo tuvieron problemas con ampollas, etc. En cambio yo no tuve ninguna dolencia.
Doy gracias a la Madre Genoveva porque sólo ella y Dios saben que sin su ayuda no hubiera llegado a Santiago. Gracias, Madre.

Javier Cía Blasco



MISA MENSUAL

A la celebración Eucarística, que tiene lugar el día 29 de cada mes a las ocho de la tarde, asisten muchos devotos, que con gran fervor den gracias a Dios por los favores, que por intercesión de la Beata Madre Genoveva, les son concedidos. Desde estas líneas hecemos una invitación a todos los que quieran participar.


 

DONATIVOS PARA LA CAUSA DE CANONIZACION

Envían donativos:

Consuelo Vivar, BURGOS; José M.ª Sánchez Ventura, MADRID; Julia de Felipe, BILBAO; Isabel Trinidad, MADRID; Mercedes García, MADRID; Familia Castro, BURGOS; Luis Graciano Dorta, LOS SILOS (Tenerife); Teresa Baticón, VALLADOLID; Paquita Reyes Rojas, BENALUP (Cádiz); José M.ª Porras, CALE (Castellón); Genoveva Feneres, CALE (Castellón); M.ª Asunción Mendoza, ALAMEDA (Málaga); Jesús N. Carpintero Esteve, MANISES (Valencia); T. O., CASTELLON; M.ª Jesús A. Sanz, MADRID; M.ª Antonia García Cuevas, MADRID; Palmira Millán Pla, PAIPORTA (Valencia); Ana Küstner, MALAGA; Petra Lázaro, CIUDAD REAL; Encarna Lozano, ALBACETE; Pilar Hernández, MADRID; Carmen Rodríguez, SEVILLA; Marisol Royo, SENA (Huesca); Paquita Díaz Charro, SEVILLA; Genoveva Ureña, CAMARENA (Toledo); Elisa Gimeno, FUENTES DE JILOCA (Zaragoza); Mercedes Perea, MADRID; Felisa García, BADAJOZ; Mari Moreno, CASTELLON; Margarita Marín, BARCELONA; Mercedes Pérez Morales, MALAGA; M.ª Luisa Romero, MADRID; Francisca Prieto, CASTELLON; Angeles Gomis, SAGUNTO (Castellón); Dolores Pérez, LOGROÑO; Natividad Casas Gaspar, CORDOBA; M.ª Nieves de Zobarán, PLENCIA (Vizcaya); Vicenta López, MANISIS; Olga Lahuerta, BARCELONA; M.ª del Carmen López Dacal, MADRID; Esperanza Carrero, SEVILLA; M.ª R. Rivera, CACERES; J. Raga, FAURA (Valencia); Josefina Merchán, SEVILLA; Ana García, SEVILLA; V. López, VALENCIA; M.ª Isabel Lis Izquierdo, VALENCIA; María Sánchez, MONTORO (Córdoba); Rafael del Campo, SEVILLA; M.ª D. Bellido, MEDINA DEL CAMPO; L. Cencillo, VALENCIA; Rosario Madroz, PAMPLONA; Luisa Castillo Coronel, VALENCIA; Antonia Brujas, BARCELONA; María Guerán, BARCELONA; Elisa Caviar Guzmán, OVIEDO; M.ª Luisa González, BILBAO; Miguel Ferrer, VALL DE UXO.

Agradecen favores:

María Ferrándiz Espí, VALENCIA; Margarita Guasch, PALAMOS (Girona); Montse Cervantes, PALAMOS (Girona); Anunciación Caldú, ARGENTONA (Barcelona); Carmen Martín, MADRID; Francisco Barriendos, ZARAGOZA; Dra. Go, FLORIDA (USA); Rosario García Pérez, SEVILLA; Emilia Silvestre, VALENCIA; Familia Correa, VALENCIA; Lolita Martínez, VALENCIA; Laura y Ana González Villot, MARIN (Pontevedra); Sebastián Díaz, TOMARES (Sevilla); Olga Bela, MADRID; Manuela Muner, EL PRAT DE LLOBREGAT; Victorino Sánchez, SORIA; Rosa María Verdu Llacer, SAGUNTO; Elena Ortiz Blanco, SEVILLA; Pilar Martur López, TOLEDO; Mila Martínez, ALMAZAN (Soria); Ana López Palcín, PORRIÑO (Pontevedra); Elisa Lorente, PITARQUE (Teruel); M.ª Angeles Fernández, BILBAO; Rosa Palacios, VALLADOLID; Dolores Pérez, LOGROÑO; Agustín Salazar, VITORIA; Carmen Ros, MAUDES (Madrid); M.ª Adela Soto, CARBALLIÑO (Orense); Dolores Martínez, BARCELONA; Carmen Sanz, ALCOY (Alicante); Angeles Oro Vallejo, CEUTA; Juanita Chacón, MELILLA; María Pinedo Rodríguez, SANT BOI DE LLOBREGAT; Pilar Ester Cortias, HUESCA; M.ª Elisa Medrano, CIUDAD REAL; Familia de los Mártires A., ZARAGOZA; María García Márquez, VIGO; Mercedes de Grado Pérez, VILLAHIZAN DE TREVIÑO (Burgos); Franc. Lumbiarres, BARCELONA; Hermanas Giménez, ZARAGOZA; Olga Lahuerta, BARCELONA; Carmen R. Carmona, TENERIFE; Felisa Franco Burrell, BARCELONA; Consuelo Espallargas, LERIDA; P. G. C., VALENCIA; José Poyato Gutiérrez, CEUTA; Magdalena Serra Roger, SANT PERE DE TORELLO; Rosa Mary Iglesias, OROPESA DEL MAR; M. C. Gutiérrez, BENIDORM (Alicante); M.ª S. Vázquez, PONTEVEDRA; Suárez Barbón, BILMEA (Asturias); Carmen Rives Garrido, VALENCIA; Concepción Almazán, CEUTA; Merche Pla
Javayolas, VALENCIA; Mercedes Díaz de la Guardia, GRANADA; M.ª Carmen Brocate Tolosa, MAGALLÓN (Zaragoza).

 

ORACION

Oh Dios, que concediste a la Beata Genoveva, religiosa, gracias innumerables, escogiéndola como instrumento fiel para combatir la soledad en que viven muchos seres humanos: Haz que yo sepa también convertir todos los momentos y circunstancias de mi vida en ocasión de amarte, de servir con alegría y sencillez a la Iglesia y al prójimo, iluminando los caminos del mundo con la luz de la fe y del amor. Dígnate otorgar la pronta canonización de la Beata Genoveva, y concédeme por su intercesión el favor que te pido... (pídase). Por Jesucristo Nuestro Señor. Así sea.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.



Rogamos se comuniquen los favores a estas señas:

Casa de Canonización de la Beata Genoveva Torres Morales. Casa Generalicia de las RR. Angélicas. Plaza del Pilar, 22. 50003 ZARAGOZA (España). Tfno.: 976 29 04 50.

A esa misma dirección pueden enviarse limosnas para el Proceso de Canonización, o bien pueden ingresarlas en la Cuenta n.º 0085-0980-10-0000421341 del Banco Santander (Oficina Principal) de Zaragoza.

El sepulcro de la Beata puede ser visitado constantemente en la Casa Generalicia de las Angélicas.