PROCESO DE CANONIZACIÓN DE LA MADRE GENOVEVA

Pequeño detalle del Tapiz expuesto en Roma el día de su Beatificación,

TAPIZ BEATIFICACIONEl proceso sobre las Virtudes heroicas de la Sierva de Dios se inicia en 1975. Sesenta y cinco testigos declaran a lo largo de las sesiones. El 9 de enero de 1975 se efectúa el reconocimiento oficial y canónico de los restos mortales, que son trasladados de nuevo a la cripta de la Casa Generalicia.

No tardaron en afluir las peregrinaciones, que en sucesión ininterrumpida se han ido sucediendo hasta nuestros días. En los libros de firmas que se ponen a disposición del público las hay de cardenales, obispos, sacerdotes, misioneros, estudiantes, catedráticos y perindistas, labradores y jornaleros, ancianos de temblorosas manos, niños y amas de casa... Nunca faltan flores, lámparas y limosnas depositadas junto al sencillo sepulcro de la Sierva de Dios; y, sobre todo, oraciones. Visitar su sepulcro es como sumergirse en ese río incesante de fe, que constituye la mejor aureola de los santos.

El Decreto del 22 de enero de 1991 sobre la heroicidad de las virtudes de Madre Genoveva Torres y el del 2 de julio de 1994 sobre la autenticidad del milagro obtenido por la intercesión de la Sierva de Dios abrieron el camino a la Beatificación que el Papa Juan Pablo II verificó el
día 29 de enero de 1995 en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

La Iglesia y particularmente todos cuantos viven la espiritualidad de la familia de las «Angélicas», encontrarán en esta nueva boata un mensaje de actualidad: dar acogida; dar amor; dar consuelo al que sufre soledad.

LIBRO FIRMAS
Desde 1977, cerca de cien mil firmas de visitantes al sepulcro de la Beata Genoveva
han quedado recogidas en 18 volúmenes como el que se ve en la fotografía.
Muchos más desfilaron incesantemente.

El sepulcro de la Beata recibe continuamente innumerables visitas y peregrinaciones. Se acumulan los cientos de cartas agradeciendo favores concedidos. La Obra de la Beata Madre Genoveva no sólo se extiende por España, sino también por Roma y Méjico. Siguen estudiándose sus escritos, verdadero manantial de vida espiritual. Es realmente asombroso contemplar el plebiscito de cariño que el pueblo tiene hacia esta mujer admirable. Ella, tan devata de los Angeles, se ha transformado en un auténtico «Angel de la Soledad», con el fulgor maravilloso de su sonrisa. Casi diríamos que viene a ser como un «sacramento» de paz para este mundo tan complicado en el que Vivimos.


FECHAS IMPORTANTES DEL PROCESO DE BEATIFICACIÓN    

30 de diciembre de 1975
El Postulador de la Causa, Monseñor Altabella, pide al señor Arzobispo de Zaragoza que se digne incoar cuanto antes el Proceso sobre las virtudes de la Sierva de Dios, dado que obran ya en su poder los documentos necesarios.

El mismo día es nombrado Vicepostulador de la Causa el Reverendo don Mariano Mainar Elpuente, Cura Párroco de Santa Engracia deZaragoza.

  El padre Rafael Pérez, agustino y muy recordado por las Religiosas Ángelicas, preside una de las sesiones del Proceso.

5 de enero de 1976
El Sr. Arzobispo de Zaragoza nombra como Oficiales del Tribunal que han de instruir el Proceso cognicional sobre las virtudes de la Sierva de Dios al Padre Rafael Pérez, agustino, como Juez; a don José María Sánchez Marqucta, Juez adjunto; a don Agustín Pina y don Joaquín Aznar, Cojueces; a don Tomás Domingo y don Gregorio Mesones, Jueces adjuntos; a don Antonio García Cerrada, Promotor de la Fe; a don Francisco del Valle, Vicepromotor de la Fe; a don Fernando Pérez Aysa, actuario; a don Paulino Andreu, actuario adjunto; y a don Felipe Niso, cursor. De esta manera se comienza el proceso de Beatificación con estudio de las virtudes de la Madre Genoveva Torres Morales, fundadora de la Congregación de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Santos Ángeles, conocidas por todos nosotros como las ReligiosasAngélicas.

13 de febrero de 1976
La Congregación para las Causas de los Santos concede, a instancias del Postulador, instruir un Proceso cognicional rogatorial en Pamplona, para examinar al testigo Excmo. Sr. don Enrique Delgado, Arzobispo emérito de Pamplona, impedido para trasladarse a Zaragoza por enfermedad.

30 de junio de 1976
Se publica el primer número de la Hoja informativa sobre la Causa de la Sierva de Dios bajo el ttulo de «Angel de la Soledad». Con ella se da a conocer el curso de la Causa, el resumen de la vida de la Sierva de Dios, las gracias obtenidas por su intercesión y las limosnas enviadas para la Causa.

20 de diciembre de 1977
Es la sesión 197 del Proceso y termina el interrogatorio de los testigos. Han sido, hasta ahora, 65 personas las que atestiguaron ante el Tribunal: obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, seglares; especialmente las personas que convivieron con la Madre Fundadora.

9 de enero de 1978
Es la sesión 199. Se incoa el reconocimiento canónico de los restos mortales de la Sierva de Dios, que reposaban en la Cripta de la Casa Generalicia de Zaragoza desde el 7 de enero de 1957, al cumplirse el primer aniversario de su muerte. Actúan como peritos médicos los doctores don Emilio Faci y don Ignacio Echarri, ayudante médico, don Francisco José López Suria. La exhumación se realiza en presencia del Tribunal y del Vicepostulador de la Causa.

14 de enero de 1978
Después de tres sesiones de reconocimiento de los restos y del tratamiento médico a cargo de los peritos, se procede a la inhumación de la Sierva de Dios. Desde la sala de reconocimiento es llevada en procesión a la Capilla, donde se canta un solemne responso, oficiado por el capellán de la Casa. Acompañan las religiosas venidas de todas las Casas del Instituto portando cirios. La parte musical, a cargo de la Coral Parroquial de Santa Engracia. Un gran número de fieles llena el templo. Asiste el Tribunal en pleno y muchos otros sacerdotes. El vicepostulador de la Causa agradece a todos la presencia, antes de ser conducido el féretro a la Cripta, en un arcón sellado, lacrado y en el que se ha depositado en tubo de cinc un pergamino con el acta firmada por todas las personalidades presentes.

10 de febrero de 1978
Sesión Primera del Procesículo de los Escritos de la Sierva de Dios. Son presentados al Tribunal por el Vicepostulador de la Causa y la Rvdma. Madre General, Pilar Pardo Sanz.

  Monseñor Elías Yanes acompañado por el P. Rafael Pérez firma los documentos.

3 de abril de 1978
Sesion solemne, la 219 del Proceso. En la capilla de la Casa Generalicia, bajo la presidencia de Monseñor Elías Yanes, arzobispo de Zaragoza, acompañado del señor Obispo de Vitoria, don Francisco Peralta; del Tribunal enpleno; estando presentes las madres General y Vicaria, el Postulador y Vicepostulador de la Causa, más de treinta sacerdotes y todas las primeras autoridades de la ciudad: capitán general, gobernador, presidente de la Diputación, alcalde, presidente de la Audiencia, etc. Un numerosísimo público llena el amplio recinto. En lugar destacado, el Consejo Generalicio del Instituto y representaciones de todas las Casas del mismo.

También acudieron otras Congregaciones religiosas y amigos de las Angélicas. Se clausuran los procesos sobre las virtudes v los escritos de la Sierva de Dios. Se nombra al Vicepostulador, previo juramento, para llevar los trasuntos a Roma y hacer el depósito de las actas originales en el archivo de la Curia Diocesana de Zaragoza.

Por la tarde se celebra, ante el Santísimo solemnemente expuesto, un Te Deum de acción de gracias.

29 de abril de 1978
Entrega de toda la docu mentación del Proceso a la Congregación para las Causas de los Santos, en Roma. Es recibida perso nalmente por el Emmo. Sr. Cardenal Corrado Bafile, Prefecto de la Congregación; por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Corrado Bafile, Prefecto de la Congregación; por el Excmo, y Rvdmo Secretario de la misma, Monseñor Giuseppe Casoria, y por el Subsecretario, Monseñor Arnato Pietro Frutaz.

Con el Siervo de Dios Pablo VI.

3 de mayo de 1978
Su Santidad el Papa Pablo VI recibe en andiencia a la Madre Pilar Pardo, General del Instituto, y a la Madre Vicenta Fernández Moral, Vicaria General del mismo. E1 Papa alienta a las Religiosas Angélicas a proseguir su Obra, y expresa su deseo de que la Sierva de Dios pueda ser pronto glorificada.

Fallecido monseñor Pedro Altavella el día 1 de noviembre de 1982, fue nombrado segundo Postulador de la Causa de canonización el Rvdo. P. Teodoro Zamolloa, de la Orden de la Santísima Trinidad. En sus expertas manos quedo el Proceso, viéndose coronada la Primera etapa con la Beatificación de la Madre Genoveva Torres.

Desde aquí nuestra gratitud y enhorabuena al P. Teodoro.


GRATA Y GRAN NOTICIA

ES EL SEGUNDO PASO EN ROMA

El fruto del interés con que la Congregación para las Causas de los Santos tomó lo concerniente a la Madre Genoveva no se hizo esperar. A poco más de dos años y medio de la entrega, la Congregación, con fecha 19 de diciembre de 1980, expidió un Decreto, por el cual aprobó losEscritos de la Sierva de Dios, declarando que en ellos no se contiene nada que impida que la Causa de la Madre Genoveva pueda seguir adelante

El 22 de enero de 1991 se dio el Decreto sobre las virtudes heroicas de la Sierva de Dios, por el que, consecuentemente, era declarada Venerable.


EL MILAGRO APROBADO POR LA IGLESIA

ATRIBUIDO A LA INTERCESIÓN DE LA MADRE GENOVEVA

 Durante la lectura del Decreto del Milagro

La Iglesia procede con grandísima cautela para admitir el culto de un cristiano. Primero exige que se estudien sus virtudes heroicas; entonces lo declara «venerable», pero no autoriza toda vía su culto. Luego, exige un milagro. ¿Por qué?

El milagro sólo lo puede realizar Dios. Es un hecho religioso insólito, que supone una intervención especial de Dios, un mensaje divino al hombre. Dios nos habla por medio del milagro, y cuando éste se realiza a través de la invocación a un hombre o mujer que tiene incoado su Proceso de Canonización, Dios testifica a su favor. Da la última palabra en el Proceso, que hasta entonces se apoyaba en unos datos muy prudentes, pero que eran meramente humanos.

El milagro es el definitivo de Dios. En el Proceso de Canonización de Madre Genoveva, Dios ha hablado por medio de un milagro. Entre tantos favores y tantas gracias atribuidas a la Madre, el Papa ha aprobado un milagro como el último trámite que se necesitaba para la Beatificación.


EXHUMACIÓN DE LOS RESTOS, NUEVA CAPILLA Y SEPULCRO

  Traslado de la urna por el Consejo General.

Como acto preliminar a la Beatificación de la Madre Genoveva, el 10 de diciembre de 1994 se procedió, en una ceremonia de carácter estrictamente privado, a la exhumación de sus restos que reposaban en la cripta de la Casa Generalicia. Tras el reconocimiento médico efectuado por el Dr. FranciscoJosé López Suria y su esposa Dra. María Angeles Lapuerta Abecia y demás formalidades propias, el día 20 fueron trasladados los restos a la nueva capilla, precioso diseño del arquitecto don Heliodoro Dols, cuyo altar está presidido por un magnífico óleo de la artista Sor Isabel Guerra.

También fueron fraccionados los huesos necesarios para las reliquias. El cuerpo íntegro de la Madre fue introducido en una artística urna de bronce, sellada y lacrada.

Estuvo presente el Tribunal designado por el señor Arzobispo, la Superiora General y su Consejo, otras religiosas de la Congregación y gran número de sacerdotes y fieles que, a pesar del carácter íntimo del acto, llenaron la capilla de la Casa Generalicia, en donde el Vicepostulador celebró una Misa de acción de gracias a la Santísima Trinidad.

 


La urna colocada bajo el altar de la nueva capilla.


LA BEATIFICACIÓN EN SAN PEDRO

Llegó el día tan anhelado. Era el domingo 29 de enero, con un sol radiante a pesar de la estación invernal. La gran Basílica Vaticana se llenó a robosar de una inmensa muchedumbre de peregrinos. El Papa iba a beatificar, con nuestra Madre Genoveva, al obispo mexicano Rafael Guizar y Valencia; al franciscano italiano Modestino de Jesús y María, presbítero y al religioso pasionista Grimoaldo de la Purificación Santamaría, también italiano.

Postuló la beatificación de la Madre Genoveva mons. Elías Yanes Alvarez, arzobispo de Zaragoza y presidente de la Conferencia Episcopal Española, acompañado del Vicepostulador don Mariano Mainar Elpuente.

  La Madre General acompañada de los Dres. Francisco José López Suria
y su esposa
M.º Angeles Lapuerta Abecia, coloca el relicario.

Juan Pablo II escuchó la lectura de una breve biografía de los cuatro Siervos de Dios y, a continuación, leyó la fórmula de la beatificación; fijó la fecha del 4 de enero para la celebración de la fiesta litúrgica de la nueva Beata. En ese momento se descubrieron los cuatro tapices que colgaban de los balcones de la Basílica, con las figuras de los nuevos boatos. Mientras se cantaba el Gloria, se llevaron en procesión al altar las reliquias. La Madre General portaba la de la nueva Beata, en un precioso relicario de plata. Resonaban los aplausos y la capilla papal, dirigida por Monseñor Bartolucci, interpretaba un vibrante aleluya.

Las lecturas se hicieron en italiano, inglés y español. El Romano Pontífice pronunció una hermosa homilía que está transcrita en su totalidad en el libro «Una minusvalida sube a los altares», puedes encontra referencias de este y otros muchos en publicaciones.

D. Antonio Díez Velasco y su esposa presentan una ánfora.

Concelebraron con el Santo Padre, entre otros, el cardenal arzobispo de Toledo monseñor Marcelo González Martín; los arzobispos de Zaragoza, Valencia y Madrid, el obispo de Segorbe-Castellón y el obispo de Tortosa.

Asistieron a la ceremonia catorce cardenales y numerosos arzobispos y obispos. Estaba también presente el Cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede y la delegación oficial española presidida por el embajador don Pedro López Aguirrebengoa, con representaciones de los ayuntamientos de Zaragoza, Valencia y Almenara.

En el ofertorio las Religiosas Angélicas ofrecieron al Santo Padre tres grandes ánforas de plata para la consagración de los Oleos en el Jueves Santo y una custodia eucarística, además de otros dones.

A la salida, en el «Angelus», el Santo Padre volvió a recordar a la nueva Beata.

 


Un numeroso grupo de hermanas acompañadas por el Santo Padre posan
ante la fachada de San Pedro una vez concluida la ceremonia
de Beatificación de la Beata Madre Genoveva.

 


FÓRMULA DE LA BEATIFICACIÓN

Nos, acogiendo el deseo de nuestros Hermanos Sergio Obeso Rivera, Arzobispo de Jalapa, Miguel Cardenal Giordano, Arzobispo de Nápoles , Elías Yanes Álvarez, Arzobispo de Zaragoza y Ángel Cella Obispo de Frosino-Veroli-Ferentino, y de muchos otros Hermanos en el Episcopado y de muchos fieles, después de haber oído el parecer de la Congregación de las Causas de los Santos, con Nuestra Autoridad Apostólica concedemos que los venerables Siervos de Dios: Rafael Guizar Valencia, Modestino de Jesús y María, Genoveva Torres Morales y Grimoaldo de la Purificación Santamaría, de ahora en adelante pueden ser llamados Beatos y se pueda celebrar su fiesta en los lugares y según las reglas establecidas del Derecho cada año: el 24 de julio para Modestino de Jesús y María; el 4 de enero para Genoveva Torres Morales y el día 18 de Noviembre para Grimoaldo de la Purificación Santamaría.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.


Si deseas conocer más sobre el proceso de Beatificación de la Madre Genoveva te invitamos a que leas alguno de los libros que de su vida y de este proceso se han escrito.


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